Nada

Saturday, August 13, 2005

Sonetos amorosos / Germán Bleiberg

Frondosa luz se eleva de tu cielo
con alas que confirman tu ternura,
y la brisa encendiéndose es la pura
afirmación serena de tu vuelo.

¡Oh claridad paciente de mi ahnelo!
¡Oh tus ojos floridos! ¡La dulzura
del corazón, que en soledad segura
te piensa entre tu olvido y mi desvelo!

¿Dónde la anunaicación de primavera?
¿Dónde la noche tiembla en tu mirada?
¿Dónde tu sangre ausente persevera?

Nocurna llama, súbita, colmada,
la luz amante de febril ceguera.
¡Tus ojos, siempre, luz martirizada!

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