Nada

Thursday, May 05, 2005

Declaración / Rubén Martínez Villena

En la penumbra del jardín siliente
vibró la voz de mi febril anhelo,
y el tímido relato de mi duelo
motivó tu corazón indiferente.

La voz al cabo se tornó valiente
y al varonil reclamo de mi celo
se volvieron tus párpados al suelo
y sonrojada se dobló tu frente.

Mas tu boca impasible quedó muda.
El "no" que siempre te dictó la duda
abrió apenas la curva purpurina,

y por ahogarla, de pasión obseso,
desfiguré tu boca peregrina
bajo la ruda comprensión de un beso.

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